A principios del Cuaternario, hace más de un
millón de años, el oso panda ocupaba una extensa área del sudeste asiático: por
lo menos desde el norte de Vietnam y Birmania (donde se han encontrado restos)
y hasta Pekín, al nordeste de China. Sin embargo, desde fines del Pleistoceno
esta área empezó a disminuir a causa de los cambios climáticos y la extensión
del poblamiento humano. En los últimos milenios, la presión del hombre se fue
incrementando, de manera que desde el inicio de nuestra era (hace 2.000 años)
hasta la actualidad se ha comprobado la desaparición del oso panda de las
provincias de Henan, Hubei, Guizhou y Hunan. Asimismo, en épocas más recientes,
todavía estaba presente en las provincias de Yunnan y Tsinghai; incluso es
posible que quede algún ejemplar en esta última, aunque hace tiempo que no se
ve ninguno. En la actualidad, sólo sobreviven seis poblaciones, aisladas entre
sí y casi todas muy pequeñas. La más septentrional está integrada por 230
ejemplares que viven en la ladea meridional de las montañas de Quin Ling, que
dividen el país longitudinalmente en norte y sur. Las seis poblaciones están en
tres provincias del centro de China: Shaanxi (con cerca de 200 ejemplares),
Gansu (alrededor del centenar) y Sichuan. Esta última es la que tiene mayores
posibilidades de mantenerse, ya que según algunas estimaciones recientes
contendría unos 800 pandas. Y ya no hay más pandas libres en todo el mundo. En
realidad, otros cálculos son más pesimistas, pues señalan que en 1980 la
población total era de 900 ejemplares, habiéndose perdido más del 20% en la
década de los 80. Así, las últimas estimaciones más fiables sitúan el número de
pandas existentes en alrededor de un millar.
GESTACION
El embarazo del oso panda puede durar de poco menos
de 100 días a poco más de 160. Este margen tan grande se debe a que el inicio
real de la gestación depende del momento en que se haga la implantación
diferida del óvulo (puede variar de 45 a 120 días). En todo caso, la mayor
parte de nacimientos se producen en agosto o septiembre. Lo normal es que
nazcan una o dos crías (excepcionalmente tres), pero casi nunca prospera más de
un cachorro. La gestación real es muy corta, como en todos los osos, lo que da
origen a un recién nacido pequeñísimo. Con sus 100 gramos, o poco más, el oso
panda puede multiplicar por 1.000 su peso para llegar a adulto. En minúsculo e
indefenso, pero se hace notar, pues no deja de emitir chillidos-ladridos precisamente
para evitar ser aplastado por la madre.
CRECIMIENTO Y APRENDIZAJE
La hembra del oso panda permanece 25 días en la
cueva o árbol hueco que ha buscado para parir, por lo que tampoco puede
alimentarse: sólo cuida de su cachorro. Durmiendo más de veinte horas al día y
amamantado por la nutritiva leche materna, el osezno alcanza 1,5 kg. a las
siete semanas, momento en que abre los ojos. A partir de entonces la hembra
incrementará y prolongará sus salidas durante varias horas para alimentarse y
recuperar fuerzas y poder así continuar suministran leche a un cachorro cada
día más insaciable. Hasta hace poco, estas ausencias eran aprovechadas por los
furtivos para atrapar al inerme cachorro, que casi siempre acababa muriendo en
manos del hombre. A los dos meses el oso panda todavía no hace más que dormir y
mamar tres o cuatro veces al día. A los tres meses ya se muestra más activo y
sus movimientos empiezan a ser coordinados. A los tres o cuatro meses el pequeño
panda da sus primeros pasos fuera de la madriguera, pero cuando encuentra bambú
sólo juega con él, pues sigue alimentándose exclusivamente de la leche materna.
Empezará a comer bambú como complemento de la dieta poco antes de cumplir medio
año. El destete definitivo se produce a los nueve meses, pero no abandonará a
la madre hasta cumplir los 18 meses. En cuanto se independiza de la madre, el
joven oso panda está bastante indefenso ante los depredadores. Jugando con
cualquier animal u objeto que se encuentra y con el mismo bambú, tiene que
aprender a sobrevivir basándose en lo que ha visto hacer a su madre. Por
suerte, no es frecuente ver a grandes felinos adentrarse e las actuales áreas
de distribución del panda. El oso panda no alcanza la madurez sexual hasta los
seis o siete año de edad. Nunca realiza migraciones y, a diferencia de otros
osos, ningún año hiberna. Según sea el invierno más o menos riguroso,
descenderá más o menos hacia el valle, pues en la alta montaña helada no puede
sobrevivir.

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